FELICIDADES MAESTROS Y MAESTRAS DE NICARAGUA

 "CONTRUCTOR DE ESPERANZAS Y CAPACIDADES"

"Fuimos formados en una realidad que ya no existe, para formar jóvenes para una realidad que aún no existe"

En el DIA DEL MAESTRO en Nicaragua, quiero hacer llegar mis sinceras felicitaciones a los maestros y maestras de nuestro de nuestro país a todos los niveles.

Mi reconocimiento a los maestros y maestras del campo y de la ciudad, de tiempo completo, de tiempo parcial, horarios, jubilados, a los que hoy ya no están físicamente con nosotros, pero que su legado, recuerdo y cariño quedará entre nosotros para siempre.

A todos y todas un merecido reconocimiento por su extraordinaria y meritoria labor que facilita, presencial y/o digitalmente, sincrónica o asincrónicamente, no sólo adquirir conocimientos, habilidades, destrezas, valores y competencias para la vida como técnicos, como profesionales y seres humanos, sino que es un constructor permanente de esperanzas, visiones y convicciones para las personas, las familias y la sociedad en su conjunto; es quien ayuda a descubrir potencialidades y a superar debilidades entendiendo que cada persona es diferente y que encierra en sí mismo fortalezas y debilidades como todo ser humano. Que cada persona tiene un gran valor y papel que jugar en la vida y para la sociedad, indistintamente el color de piel, su condición física, cultura, idioma, estrato social al que pertenece, credo o ideología.

Como siempre, no puedo dejar pasar este día para expresar mi agradecimiento, reconocimiento y felicitaciones a quienes fueron mis maestros y maestras en primaria, en secundaria y en la universidad (dentro y fuera de Nicaragua), los que siguen y seguirán siendo mis maestros toda la vida. Mi reconocimiento y agradecimiento también para quienes no fueron mis maestros en el aula, pero de quienes he aprendido, y sigo aprendiendo mucho y, por tanto, les considero también mis maestros. No menciono nombres para evitar omisiones que son siempre desagradables.

La principal retribución del maestro nunca ha sido ni será material, por necesaria y justa que ésta sea o debiera de ser, sino la de ver a sus estudiantes salir adelante y ser personas de bien y que, aunque tengan dificultades no claudiquen, sino que sigan siempre adelante con fe, optimismo, dedicación y entrega.

Un saludo afectuoso desde la distancia física pero siempre con ustedes en mis sentimientos y en los retos y desafíos que, como personas, como familias, como instituciones, como país y como sociedad tenemos.