EL COVID-19 y la VULNERABILIDAD HUMANA

El COVID-19 y la vulnerabilidad humana: La pandemia del CORONAVIRUS, específicamente el COVID-19, ha dejado en evidencia la extraordinaria vulnerabilidad humana.

Ni los poderes políticos, económicos, religiosos, ni los grandes avances tecnológicos han podido poner fin a la pandemia.

A esta hora (8.26.36 AM hora del Meridiano de Greenwich, GMT) del 28 de marzo, a menos de cuatros meses del inicio (o al menos de la detección) de la enfermedad (01 de diciembre 2019) y a menos de un mes de que la OMS la declarara como pandemia (11 de marzo del 2020) , y sin saber aún hasta donde vamos a llegar, según el Center for Systems Science and Engineering at Johns Hopkins University, la pandemia ya ha llegado a 177 países, contagiado a más de 600 mil personas (601,478), causado la muerte de más de 27 mil personas (27,862), tiene completamente paralizado, confinado o aislado a una gran parte del mundo y ha provocado y sigue provocando estragos económicos y sociales en el mundo entero (a lo que yo he llamado ECONOMIVIRUS).

No han permitido controlar o contener la pandemia:

- Las armas nucleares

- La ciencia espacial y las naves espaciales

- Los drones

- Los robot y la robótica

- Los aviones modernos: de guerra, carga y pasajeros

- La internet, las redes sociales, la tecnología 5G, etc

- Los trenes bala y los vehículos híbridos, eléctricos o auto conducidos

- Las grandes riquezas del mundo

- Ni las empresas trasnacionales, ni nacionales

- Ni los organismos internacionales, ni los gobiernos, ni las iglesias, etc.

- Etc.

Las medidas hasta el momento, al menos para contener la propagación de la pandemia, son elementales: lavarse las manos con agua y jabón, desinfección, aislamiento o distanciamiento social, no tocarse la cara, etc.

Sin duda alguna la ciencia y la tecnología serán indispensables para el desarrollo de la vacuna y los tratamientos pero aun la pandemia sigue creciendo, contagiando, dañando la salud, provocando muertes y generando enormes costos económicos, sociales y humanos.

Considero que los trágicos efectos que está causando la pandemia también nos debe llevar a fortalecer la lucha contra el cambio climático porque producto del mismo muchos microorganismos pueden mutar o aparecer y causar iguales o mayores daños que el COVID-19

El mundo antes y después de la pandemia. Nada será igual. Ojalá el análisis y la reflexión nos permita cambiar el orden de cosas en el mundo, a nivel internacional, de los países, de las instituciones, de las comunidades, de las familias y de las personas para construir un mundo más justo, más equitativo, más solidario, más humano y menos vulnerable.