Trabajo y Empleo no son Sinónimos

CUIDADO!: TRABAJO Y EMPLEO NO SON SINONIMOS

En el Día Internacional de los Trabajadores lo primero que yo quiero recordar es que hoy no es Día Internacional de los Empleados. Y ¿Porque digo esto? Porque con mucha frecuencia se confunde empleo y trabajo y eso es una injusticia con los millones de desempleados que hay en el mundo pero que son honestos, eficientes, abnegados y disciplinados trabajadores. Y cuando se trata de las mujeres la injusticia es aún mayor.

Reconocimiento y felicitaciones especiales merecen hoy los trabajadores de la salud, los que garantizan la producción y distribución de alimentos, medicamentos y servicios básicos a la población, a los maestros y maestras tanto los que han mantenido la actividad presencial como a los que han hecho un gran esfuerzo para atender a distancia (internet y medios de comunicación), online o virtualmente (sincrónica o asincrónicamente) a sus estudiantes.

Trabajo no es sinónimo de empleo: Con frecuencia se escucha decir, no, él o ella no trabaja, porque no tiene un empleo como tal. Pero en la práctica muchas veces no tiene empleo (trabajo remunerado) porque tiene demasiado trabajo.

Normalmente todo empleo es trabajo: esfuerzo físico y/o mental para desarrollar ciertas tareas o cumplir determinadas funciones pero muchos trabajos no son sinónimos de empleo, no son remunerados económicamente. Hay millones de personas, en mayor porcentaje mujeres, que trabajan ardua y honestamente y que son un soporte determinante para la familia y para la sociedad pero no reciben una remuneración económica ni tienen ningún tipo de seguridad social. Esto incluye a las mujeres que hacen el trabajo en sus casas o en casas de otras familias, a los trabajadores y trabajadoras por cuenta propia, etc.

Aunque yo considero que la mayoría de los empleados son trabajadores y trabajadoras abnegados, comprometidos, disciplinados, responsables, hay algunas personas que tienen empleo pero trabajan muy poco o lo hacen con displicencia y falta de responsabilidad y entrega, en cambio millones, sobre todo mujeres, no tienen empleo pero trabajan muchísimo. A esto hay que sumarle que en muchos lugares solo por el hecho ser mujeres aun teniendo empleos similares a los hombres se les paga un salario inferior. Muchas de las mujeres que tienen empleo, hacen un doble trabajo, el del empleo más el trabajo de sus casas.

Trabajadores y trabajadoras con y sin empleo:

1) Los que no tienen empleo porque son empleadores

2) Los que no tienen empleo porque ni el sector público ni el sector privado tiene la capacidad de emplearlos pero que aun sin empleo trabajan mucho

3) Los que han sido sustituidos por maquinarias, equipos o robots

4) Los que no tienen empleo ni trabajan por la razón que sea

5) Los que no tienen empleo porque tienen mucho trabajo como trabajadores por cuenta propia.

6) Los que ya sea porque han perdido o no han encontrado empleo o porque prefieren trabajar por cuenta propia y con esfuerzo, dedicación, sacrificio y a su vez con creatividad e innovación han desarrollado su propio emprendimiento y crean trabajo para ellos y con frecuencia para su familia y algunas veces para otras personas ya sea de forma directa o indirecta.

Lamentablemente por efecto del CORONAVIRUS ya se han perdido y se siguen perdiendo millones de empleos en todo el mundo y el trabajo por cuenta propia también se ha visto severamente afectado por los estragos económicos de la pandemia. Esto pone en riesgo que el mundo sufra de una pandemia de hambre derivada del CORONAVIRUS a como lo ha señalado la ONU y a lo que yo he llamado el ECONOMIVIRUS.

Hoy es oportuno retomar lo presentado por OXFAM Internacional en su informe a la Cumbre de Davos 2020: •

- Los 22 hombres más ricos del mundo tienen más riqueza que todas las mujeres de África juntas.

- Las mujeres y niñas del mundo realizan 12.500 millones de horas diarias en trabajos de cuidados sin cobrar.

- La contribución de este trabajo a la economía mundial está valorado en 10,8 billones de dólares diarios, más de tres veces el tamaño de la industria tecnológica global.

- Las mujeres en comunidades rurales y en zonas de bajos ingresos realizan 14 horas diarias de trabajo no remunerado, cinco veces más que los hombres en las mismas comunidades.

- De los cerca de 67 millones de trabajadores domésticos de todo el mundo, el 80% son mujeres.

- El 90% de los trabajadores domésticos no tienen acceso a sistemas de seguridad social.

• Producto de la revolución industrial, millones de hombres, mujeres, niños y niñas han sido explotados inmisericordemente, trabajando muy duro y con una mínima remuneración económica.

Las largas y extenuantes jornadas laborales y muchas veces en condiciones infrahumanas de trabajo pero también de vida, entre otras cosas, generaron grandes protestas que dieron origen al Día Internacional de los Trabajadores y han sido objeto de una lucha reivindicativa histórica por los trabajadores y trabajadoras del mundo. El poco empleo en el campo y la generación de empleo en las fábricas que tuvieron mucho auge durante la revolución industrial, así como el desarrollo en las ciudades de condiciones que no se tenían en el campo, aceleró grandemente la migración campo ciudad.

Pero la culpa no es de la Revolución Industrial y del gran avance tecnológico que la hizo posible sino de la explotación del hombre por el hombre (con mucha frecuencia de las mujeres y niños por el hombre), de la acumulación irracional e inhumana de capital por unos pocos aprovechando el avance tecnológico y la explotación de los trabajadores (obreros y proletarios).

Aunque esto está ampliamente documentado, mencionaré algunos de los grandes avances tecnológicos durante la revolución industrial, los cuales fueron y siguen siendo, muchos, de gran valor e importancia: la máquina de vapor, los primeros barcos a vapor (Robert Fulton, 1807), locomotoras (Stephenson, 1814), pavimentos en las carreteras (Mc. Adam, 1819), telégrafos (Morse, 1836), el descubrimiento de la ley de la corriente eléctrica (Ohm, 1827), el electromagnetismo (Faraday, 1831), la mejora de telares (Jacquard y Heilmann), en 1856 el horno Siemens-Martin que permitió el proceso de Bessemer para transformar el hierro en acero, la electricidad y los motores de combustión interna, la energía eléctrica aplicada a los motores y el desarrollo de la dínamo, el teléfono que le dio una nueva dimensión a la comunicación (Bell, 1876), radio (Curie Sklodowska y, 1898), la red inalámbrica (Marconi, 1895), la invención del motor de gasolina en automóviles (Daimler y Benz, 1885) y el motor diesel (Diesel, 1897), entre otros.

La producción en masa, línea de montaje, electricidad durante la segunda revolución industrial; informática y automatización en la tercera revolución industrial y el sistema ciberfísico en la cuarta revolución industrial .

Las bases tecnológicas de la Cuarta Revolución Industrial, entre otras son las siguientes: (1) Internet de las cosas ; (2) Sistemas ciberfísicos (3) Cultura maker (cultura hágalo usted mismo y pasar de consumidor a prosumidor) ; (4) Fábrica 4.0…23, enfatizando y acentuando la idea de una creciente y adecuada digitalización y coordinación cooperativa en todas las unidades productivas de la economía.

Producto de la pandemia del CORONAVIRUS ha adquirido particular relevancia el teletrabajo, el estudio a distancia, los medios de comunicación tradicionales y digitales, la telesalud, los servicios por medios virtuales, las compras online, etc.

También producto de la pandemia se a vuelto la mirada al sector rural, a la producción de alimentos, a los alimentos caseros y locales, a los pequeños negocios que estaban siendo absorbidos o destruidos por las grandes empresas y por las grandes corporaciones nacionales pero la mayoría trasnacionales.

De la Explotación a la Irrelevancia:

Con el desarrollo de la robótica, la inteligencia artificial, la internet de las cosas, los sistemas ciberfísicos y el control de todo (hasta de nuestro cerebro) por los algoritmos, se corre el riesgo de que se pase de la explotación a la irrelevancia para millones de personas en gran medida por no estar preparados para enfrentar los desafíos del mundo del trabajo dominado por la inteligencia artificial, la robótica y los algoritmos y por la Cogno, Nano, Bio e Infotecnología.

Hoy más que nunca hay que transformar la educación

Por lo anterior expresado y para luchar contra la explotación, contra la irrelevancia y contra la deshumanización, se requiere cambiar el modelo de desarrollo en el mundo y transformar la educación para fortalecer los valores y adquirir las competencias del Siglo XXI y con el ello el liderazgo, la creatividad, la innovación y el emprendimiento que a su vez permita enfrentar los grandes males que padecía la humanidad y que se han visto seriamente agravados por la pandemia del CORONAVIRUS.

Desde antes de la pandemia del COVID-19 millones de personas el mundo padecían de hambre, pobreza y extrema pobreza, desnutrición o mal nutrición, migraciones, racismo, xenofobia, violencia en sus diversas expresiones, niveles, tipos y consecuencias; injusticia, inequidad, desigualdad, corrupción, etc., esto inclusive en los países llamados desarrollados, aunque en menor grado que en los países llamados subdesarrollados o del tercer mundo pero que hasta el momento han tenido una mayor afectación del CORONAVIRUS.

A esta lista hay que sumar además el cambio climático que afecta a la humanidad entera, las cruentas guerras fundadas en su mayoría en falsos argumentos, pero que en la realidad muchas de ellas son para apropiarse de los recursos naturales y para generar enormes e inhumanas ganancias a la industria militar, así como el terrorismo, narcotráfico y crimen organizado, que son males que carcomen al mundo, más la proliferación de armas nucleares con recursos que deberían destinarse para fortalecer los sistemas de salud y educación sobre todo para prevenir o mitigar los estragos producidos por pandemias como el CORONAVIRUS y de lo que no estamos exentos en el futuro.

¡FELICIDADES A LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS, PILARES DEL DESARROLLO ECONOMICO, SOCIAL Y HUMANO!